Los campamentos de verano son la mejor de las escuelas

Los campamentos de verano han sufrido muchas transformaciones en los últimos años, tantas como para permitirnos estar en el convencimiento de su vital utilidad para los/as niños/as, adolescentes y jóvenes en su proceso vivencial, de crecimiento y maduración respectivos. Por ello, nos gusta ponerle el gran apellido de “educativos”, porque estamos muy convencidos de que en un clima propicio de afectos y actividades de ocio y aire libre, se pueden conseguir muchos de los objetivos pedagógicos que son bastante impensables en la enseñanza reglada. 

Desde La Sierra Educa apostamos por esa nuestra metodología, rabiosamente divertida, y comprometida con nuestras señas de identidad. Una metodología que nos distancie de otras actividades similares, concebidas como meros espacios de entretenimiento o socorridos «aparcaderos» de niños y niñas. Una manera de hacer y actuar donde la palabra y la canción, el juego y la imaginación, cobren determinante sentido como imprescindibles herramientas de trabajo y comprometan e impliquen por igual a educando y educador.

De esta forma, creamos unos campamentos donde el juego, el vínculo y la conexión con el entorno se convierten en los grandes vehículos para conocernos y conocer al otro; para explorar nuestras emociones y nuestras habilidades sociales y comunicativas, sin juzgarnos tanto ni juzgar a nadie. El respeto y la tolerancia son claves.

En esta comunidad tan bonita que se crea, la convivencia y la cooperación marcan el día a día de acampados/as y monitores/as, que funcionan como un auténtico equipo humano, conectando y ayudándose mutuamente.

Por otro lado, la sensación de libertad e independencia, permite a los menores trabajar y desarrollar su autonomía, ganando poco a poco confianza interior y mejorando su autoestima.

Nosotros/as como educadores no empujamos ni forzamos; sólo acompañamos en ese proceso.

Y además, el contacto diario con la naturaleza, el deporte y el arte, ayudan a descubrir nuevas destrezas, a visualizar nuevas metas personales y colectivas, y a fomentar el afán de superación, la constancia y el esfuerzo.

Por todo esto y mucho más, quienes lo vivimos desde dentro, afirmamos que, sin duda alguna, los campamentos son la mejor de las escuelas.

 

Equipo La Sierra Educa.