Adaptación del texto de Jorge Bucay.

Mientras cruzaba un campamento de elefantes, el monje hindú observó que no los mantenían en jaulas o sujetados por cadenas; todo lo que les impedía escapar era un pequeño pedazo de cuerda atada a una de sus piernas.

Los elefantes no usaban su fuerza para romper la cuerda y escapar del campamento. Podrían haberlo hecho fácilmente, pero en cambio no lo intentaban en absoluto.

Con curiosidad le preguntó a un domador cercano por qué los elefantes nunca trataban de escapar. El domador respondió:
«Cuando son muy pequeños, usamos la misma cuerda para atarlos y, a esa edad, es suficiente para sostenerlos. A medida que crecen, están condicionados a creer que no pueden separarse. Creen que la cuerda todavía puede sostenerlos, por lo que nunca intentan liberarse».

La única razón por la que los elefantes no se liberaban y escapaban del campamento era que con el tiempo, adoptaron la creencia de que, simplemente, no era posible.

No importa cuánto intente retenerte tu mente, el mundo o las circunstancias, siempre es menester tender a creer que, si te planteas objetivos y luchas por ellos, podrás lograrlos. Creer que puedes tener éxito es el paso más importante para conseguirlo.