Siempre he compartido la idea del tesoro de los libros. Su olor, su forma, su tacto, sus preciados contenidos… Se avecina una bonita época del año para leer y para compartir libros. Hace tiempo llegó a nuestras manos una de esas obras que parecen más comerciales que otra cosa, pero que a posteriori resultó arrojar ciertas claves interesantes.

Como bien diagnosticó un compañero/maestro hace tiempo, muchos de estos millones de libros de autoayuda, a veces, lo que hacen, es dar vueltas sobre los tres o cuatro mismos conceptos y rellenar páginas.

Pues si esos conceptos son relevantes y significativos, que atesorados sean.

El libro en concreto se titula EL PODER DE LOS 5 SEGUNDOS de Mel Robbins, y habla sobre cómo ganar la batalla al tándem que forman el miedo y la pereza. La técnica: no dejar que la mente se invente excusas y accionar. Cuento hasta 5 y ejecuto la acción sin dejar que la pereza y/o el miedo venzan.

A continuación, lanzamos algunas reflexiones esclarecedoras acerca de este tema, importantísimo a la hora de alcanzar altas cotas de plenitud, satisfacción y bienestar:

El primer paso es el que más cuesta: una vez vencida esta barrera, todo fluye con mayor y mejor facilidad. Esta es la clave fundamental del libro.

Sostén el esfuerzo y el sacrificio, y no te arrepentirás: mientras estamos realizando tareas fuera de nuestra zona de confort, desde alguna parte de nuestra compleja mentalidad, aparecerán pensamientos saboteadores, los cuales tendremos que desechar, cuanto más rápido mejor. En estas épocas en las que vivimos, llenos de estímulos, distracciones y comodidades, esto se hace incluso más complicado.

Somos más valientes, fuertes e inteligentes de lo que creemos: solo necesitamos creérnoslo, ponernos con ello, alinearnos… desenterrar y conectar dentro y fuera de nosotros mismos con las palancas que potencian estas capacidades.

Nos pasa nada por tener miedo: estar asustado significa estar punto de afrontar algo que requiere valor, algo importante, algo que supone un reto. ¡Enhorabuena! Vamos con ello.

Tolera las frustraciones y perdónate las omisiones: “Ni todo ni nada; lo posible” dice el dicho. Hay veces, por diversas y múltiples circunstancias, que hay baches que nos restan potencia, ralentizan y nos hacen fracasar. Por ello, hemos de mantener el ánimo fuerte y ser cariñosos con nosotros mismos, sabiendo que a veces no todo es perfecto ni idílico y que va a haber momentos en los que las cosas no salgan bien, ni como queremos, ni como esperábamos.

El tiempo navideño es una época de reencuentro y celebración, pero también puede aprovecharse para subir en el escalafón contra la desidia, jugando con la autodisciplina y, por supuesto, sin olvidar el quererse, tolerarse y aceptarse. Y leer.